LA última bala que le faltaba en su revólver cinematográfico a Clint Eastwood, un musical, ha llegado ya a los cines. Se llama Jersey boys y es una traslación a la gran pantalla del exitoso musical de Broadway que narra la ascensión y caída del grupo The Four Seasons, liderado por el falsete de Frankie Valli, a mediados del siglo pasado. En él, Eastwood se ha apartado de su amado jazz en la banda sonora, que refulge con clásicos melosos como Can’t take my eyes off you. Además, existe otro CD adicional con música de la época firmada por Sinatra, Nina Simone o The Walker Brothers.
Eastwood es un modelo y un clásico, cuyo currículo intimidaría a cualquier competidor: 55 películas como actor y 33 como director para un hombre que ha filmado ya varias obras maestras a sus 84 años. Y no arroja la toalla, ya que tiene pendiente de estreno American spiner, sobre el francotirador más letal del ejército de su país. Mientras llega, el presente de Eastwood es Jersey boys, un filme que narra la vida de unos pandilleros de los 50 y 60 de Nueva Jersey que pasaron de trapichear en el barrio a convertirse en uno de los grupos más famosos de los Estados Unidos gracias a la voz sensible de su líder, Frankie Valli.
Mientras la película recibe el varapalo de la crítica e, incluso, del público, su banda sonora no admite “pero” alguno. En esta ocasión, Eastwood, admirador del jazz de Charlie Parker o Lester Young, como prueban algunas de sus películas, especialmente la estremecedora Bird, e, incluso del country, se ha pasado a los grupos melódicos de antaño, al pop más directo y vocal en esta película, como prueba su banda sonora.
Jersey boys, el CD, ofrece un recorrido acertado por la música de Valli y los Four Seasons, que completaban su problemático líder, Tommy de Vito, el bajista Nick Massi, y los temas del compositor y teclista Bob Gaudio. El disco es una maravilla de pop vocal, como prueban Sherry o Walk like a man, o el sonido setentero de la mítica Can’t take my eyes off you. En todas se respira el espíritu ingenuo de Grease, en la que participó Valli interpretando su canción titular.
Son temas originales de Valli y su grupo, epopeyas pop de 3 minutos preñadas de nostalgia. Gemas como December, 1963 (oh, what a night), que anticipaban la música disco más negra que triunfó en los 70, y otras melosas y acariciantes, con violines solemnes, como My mother´s eyes. El CD incluye también temas interpretados por John Lloyd, que se luce con los aires de rock vocal e ingenuo de I can’t give you anything but love. O un meddley que supura soul y guitarras rock y que incluye el mítico Stay. En ocasiones, comparten canciones, como en A Sunday kind of love, y C’mon Marianne, de sonido más rockista.
PARA COMPLETISTAS Además de la banda sonora de Jersey boys, también se ha publicado Audio with G: sounds of a Jersey boy. The music of Bob Gaudio. Son dos discos imprescindibles que recogen las canciones originales compuestas por Gaudio, no solo para Valli y su grupo sino para otros artistas de la época. Y las interpreta tanto él mismo, cuando lideraba el grupo Royal Teens, con apenas 15 años y a ritmo de jazz bailable y con metales, en el caso de Short shorts, como artistas que merecen ser rescatados del olvido como el vocalista de voz negra y profunda Jerry Butler, con Whatever you want; el soulman Chuck Jackson con Another day; o los Bay City Rollers, con esa joya bublegum llamada Bye bye baby.
El doble CD se completa con artistas históricos, que lucen sus voces en leyendas como la epopeya pop The sun ain´t gonna shine (anymore), de The Walker Brothers; Nancy Wilson, con su cover de Can´t take…; Nina Simone, Sinatra, y líderes del sello Motown como Diana Ross o The Temptations.