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El director español más internacional toma las riendas del prestigioso encuentro musical de su ciudad con un programa que mira a Francia
Vía: www.elmundo.es | Por DARÍO PRIETO
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La ciudad de la Alhambra acoge desde la semana pasada y hasta el 8 de julio la 67ª edición del Festival Granada, que este año lleva las riendas un ilustre granadino como Pablo Heras-Casado. Con un programa que mira a Francia con motivo del centenario de la muerte de Debussy y que cuenta con la participación de la Orquesta Sinfónica del Teatro Mariinsky de San Peterburgo con Valery Gergiev al frente (este sábado y domingo) o de las voces de Patricia Petibon y Rocío Márquez, Heras-Casado ha querido ofrecer lo mejor a sus paisanos.
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«Me tomo este proyecto igual que cualquier otro: de acuerdo a la responsabilidad, la demanda del público y a mi exigencia de estar siempre a la altura», explica el director del festival. «Evidentemente, también se mezcla esa otra dimensión, más personal. Pero siempre digo que cuando estás delante de los tuyos siente más responsabilidad y respeto, porque quieres que se sientan orgullosos de ti y parte de lo que haces«.
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Heras-Casado apunta que siempre ha recibido «el calor del público en Granada y también en general, de mis paisanos granadinos». Así que tiene «ganas de mostrarles» lo que ha preparado para ellos.
Un trabajo que considera muy acorde con su labor y experiencia profesional de varias décadas. «Quien piense que un director de orquesta a nivel internacional se dedica solamente a dirigir conciertos, estudiar partituras y estar sólo para lo artístico, que sepa que es totalmente falso», advierte. «La mitad de mi trabajo diario es coordinar equipos e intentar conectar elementos, planificar ensayos, proyectar a cinco años vista… Y para esto, uno no se levanta esperando que esté todo solucionado y hecho. Ahora que tengo la suerte de poder elegir y ser el motor de los proyectos, me pongo más que nunca manos a la obra».
Y recuerda que empezó a dirigir por ese impulso: «Porque creé mi propio proyecto desde cero: formé mi ‘ensemble’, compré los carteles, busqué los atriles, encontré un lugar de ensayo, escribí las notas al programa… Desde que tengo 17 años lo hago todo».
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En ese sentido, «un festival como éste tiene toda esa dimensión». Así, lo primero que hizo fue encargarse «de la página web, de la imagen, del círculo de mecenazgo y de presentar el festival en varios continentes. Eso no es sólo programar».
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Respecto al ‘relato’ del festival, lo tiene claro: «Me importa que haya una línea general/dramatúrgica que sirva para mezclar muchos sabores. Ya sea en una temporada de ópera o en un festival como éste, me interesa mezclar y desubicar las obras del repertorio para darles una nueva perspectiva. E introducir nuevos repertorios».
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