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5 de noviembre de 1882: Praga escucha completo el ciclo Má vlast de Smetana

Vista de Praga y de los puentes sobre el río Moldava desde el parque Letná.

Seis poemas sinfónicos compuestos por un autor sordo, estrenados por separado entre 1875 y 1880, se oyeron por fin como un solo ciclo en el Palacio Žofín.

El domingo 5 de noviembre de 1882, en el Palacio Žofín de Praga, se interpretó por primera vez completo el ciclo Má vlast («Mi patria»), de Bedřich Smetana, bajo la dirección de Adolf Čech. Hasta entonces los seis poemas sinfónicos habían subido al escenario por separado, entre 1875 y 1880. El afiche del concierto, que se ofreció a mediodía en beneficio de un fondo de ayuda mutua de los miembros del coro y la orquesta del Teatro Checo, enumeraba los seis títulos en orden. También advertía que la orquesta del teatro se reforzaba con integrantes de la filarmónica y con numerosos aficionados.

Smetana compuso el ciclo entre 1874 y 1879. Aunque las piezas se tocan a veces por separado, él las concibió como una sola entidad. La obra une el poema sinfónico, género iniciado por Franz Liszt, con los ideales del nacionalismo musical de finales del siglo XIX. Cada poema retrata un aspecto del paisaje, la historia o las leyendas de Bohemia. Interpretado completo, el ciclo dura unos 75 minutos.

Retrato de Bedřich Smetana, con barba y anteojos.
Bedřich Smetana, compositor de Má vlast. Imagen: Bain News Service, publisher, dominio público, vía Wikimedia Commons

La circunstancia personal del autor explica buena parte de la fama de la obra. Durante el verano de 1874 Smetana empezó a notar ruidos extraños y un zumbido permanente, y poco después ya no distinguía sonidos individuales. A comienzos de octubre perdió el oído derecho y el 20 de ese mes el izquierdo. El tratamiento, basado en el aislamiento de todo ruido, no dio resultado. Ese mismo año dejó la dirección del teatro, donde su cercanía a las ideas de Liszt y Wagner le había traído años de polémica con las facciones musicales de la ciudad. Libre de esas obligaciones, compuso los seis poemas sin oír una sola nota de ellos.

El ciclo se abre con Vyšehrad, que evoca el castillo sobre la roca a orillas del Moldava, sede de los primeros reyes checos, y comienza con el arpa del legendario cantor Lumír. Le sigue Vltava, y después Šárka, basada en la leyenda de la Guerra de las doncellas: la guerrera se ata a un árbol como cebo, engaña al príncipe Ctirad y da la señal con un cuerno para que las otras mujeres maten a los hombres. Z českých luhů a hájů («De los bosques y prados de Bohemia») celebra el campo, con una fuga en las cuerdas y una fiesta aldeana. Cierran el conjunto Tábor, por la ciudad fundada por los husitas, y Blaník, por la montaña en cuyo interior, según la leyenda, duerme un ejército de caballeros liderado por San Wenceslao que despertará en la hora más grave del país.

El castillo de Vyšehrad sobre la roca, junto al río Moldava.
El castillo de Vyšehrad, en Praga, visto sobre el río Moldava. Imagen: No se ha podido leer automáticamente información sobre el autor; se asume que es Miaow Mia, dominio público, vía Wikimedia Commons

Vltava, también llamada El Moldava, es la pieza más conocida y suele tocarse sola. Dura unos 13 minutos y sigue el curso del río desde sus dos manantiales, representados por flautas y clarinetes, hasta su unión con el Elba. En el camino aparecen una cacería en el bosque, una boda campesina, una escena nocturna con ninfas acuáticas y los rápidos de San Juan. Su melodía principal es una adaptación de «La Mantovana», atribuida al tenor renacentista italiano Giuseppe Cenci, y esa misma melodía, en una forma rumana, sirve de base a «Hatikva», el himno nacional de Israel. También aparece en la canción popular checa «Kočka leze dírou», y Stan Getz la tocó como «Dear Old Stockholm», quizá a través de una canción sueca emparentada.

Hay además una trama musical que enlaza el conjunto. Un motivo de cuatro notas representa al castillo de Vyšehrad: reaparece al final de Vltava, cuando el río llega a Praga, y vuelve a oírse al concluir Blaník, para cerrar todo el ciclo. Tábor cita un himno husita, «Ktož jsú boží bojovníci» («Los que sois guerreros de Dios»), y Blaník arranca justo donde termina aquel, de modo que ambos forman una pareja, igual que los dos primeros poemas.

La obra quedó como emblema del nacionalismo checo. En 1968, durante la ocupación de Checoslovaquia por los ejércitos del Pacto de Varsovia, las emisoras de radio transmitieron los primeros compases de Tábor como apoyo moral hasta que los soviéticos las silenciaron. Desde 1952 el ciclo inaugura el Festival Internacional de Música Primavera de Praga el 12 de mayo, aniversario de la muerte de Smetana, ocurrida en 1884 tras un colapso mental que lo llevó a un asilo. Hoy se le reconoce en su país como el padre de la música checa, y Vltava ha sonado en películas como El árbol de la vida (2011) y en el corto Everything Will Be OK (2006).

Afiche del primer concierto completo de Má vlast, Praga, 1882.

 

Para escuchar

  • Vltava (1874). El segundo poema del ciclo, de unos 13 minutos, sigue el curso del río desde sus manantiales hasta Praga.
  • Vyšehrad (1874). Abre el ciclo con las arpas y presenta el motivo de cuatro notas que reaparece en Vltava y Blaník.
  • Tábor (1878). Construido sobre el himno husita; su final enlaza directamente con el comienzo de Blaník.

Imagen principal: Bedřich Smetana, dominio público, vía Wikimedia Commons

Fuentes: Wikipedia en español, Wikipedia en inglés y Wikidata.

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